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Buenos Aires 100 km

Actividad 4

La distancia entre las generaciones adultas y las generaciones jóvenes no es la misma hoy que la que existía entre nuestros padres y abuelos. Tampoco es la misma la idea de autoridad que intervenía en la construcción de esa distancia. Sin embargo, decíamos más arriba que los problemas que se presentan en el film parecen atemporales. Veamos lo siguiente: Si nos lo propusiéramos, podríamos encontrar infinitas similitudes entre estas historias y otras imaginadas en los años ‘50.

Podríamos tomar como ejemplo, el conocido film “Rebelde sin causa”, (Estados Unidos, 1955) del director Nicholas Ray, que delinea el perfil juvenil de los años cincuenta. Si bien esta película remite a determinados sectores de la sociedad norteamericana, los problemas y conflictos que la trama despliega, (el inconformismo, la desazón, la falta de rumbo de muchos jóvenes) bien pueden servir para pensar en los problemas generacionales de esa década.

¿Cuáles creen podrían ser los rasgos reconocibles como atemporales o que podrían vincularse a las juventudes de nuestros padres y/o abuelos? Observen los modos de vestir, de hablar, de actuar, de los personajes. ¿Qué les llama la atención?

También nos interesa pensar cómo son las situaciones que deben enfrentar, cuáles son los dramas o conflictos que atraviesan los jóvenes en ambas películas. Discutan sobre los elementos de estas historias que pueden vincularse o diferenciarse de las propias: ¿Qué similitudes y diferencias encuentran?

Para seguir pensando, les proponemos mirar la película “Mundo Grúa” (Argentina, 1999), del director Pablo Trapero. La misma nos enfrenta con los desencuentros de la relación entre un padre, “Rulo”, desocupado de 50 años que tiene que empezar de cero, y su hijo Claudio, también sin trabajo, al que todo el tiempo el padre lo nombra “sin futuro”.

Nos interesa advertir que, si bien el film recorta problemas de la relación intergeneracional, lo hace poniendo el foco en situaciones que no son exclusivas de los adolescentes, situando las particulares condiciones de época que afectan a adultos y jóvenes por igual.
También proponemos comparar cómo juega el tiempo en las películas que estamos analizando. En ambos casos, los films parecen contagiarse, en su forma de narrar, de cierta monotonía y lentitud vinculadas a la transición del tiempo adolescente, por un lado, y a la incertidumbre laboral o a la rutina de la manipulación de las grúas por otro.

Los protagonistas de estas historias se encuentran en un período de cambios y de transición de una etapa a otra. Cambios que los sitúan entre los márgenes movedizos de la dependencia infantil y de la autonomía de los adultos. Para poner de relieve esta característica de los sujetos adolescentes, este transitar su experiencia en los márgenes y entre los márgenes, los historiadores de la juventud Giovanni Levi y Jean Claude Schmidtt , han acuñado el concepto de liminalidad, para reconocer los ritos de salida y entrada como un rasgo común de las diversas juventudes, en diferentes contextos. En sus estudios han podido reconocer numerosos aspectos del momento liminal, es decir, de los ritos de paso que les permiten a los adolescentes experimentar búsquedas en la preparación para la vida adulta. En especial, el trabajo de Norbert Schindler sobre la historia de la juventud entre los siglos XV y XVII se detiene en el lugar de los jóvenes en los festejos populares, sobre todo en los carnavales, donde ellos jugaban un rol de “guardianes del desorden”. El carnaval era presentado como el mundo al revés, en el que, desde la perspectiva de los adultos, se permitía que aquellos que se encontraban en período de transición hacia la edad adulta se erigiesen en los administradores de los lúdicos ritos de renovación y transformación propios del carnaval. La inversión de las jerarquías de clases sociales y de las generacionales era un momento importante en la vida de estas sociedades, y para los jóvenes marcaba un lugar especial, un tiempo de permisos y de impugnación con funciones sociales más claras.